He tratado ahora de convertirme en un aprendiz de la fenomenología, aunque el tiempo no me ha permitido avanzar mucho. Tengo a disposición grandes maestros, como el venezolano Federico Riu, y otros que no parecen tan buenos pero me hacen pensar bastante en la esencia de sus posibles aciertos y desaciertos. Esto lo encontré en mi cuaderno morado y data del quince de julio de 2009:
"En el mundo de Ricoeur hay tres al mismo tiempo: el mundo del autor, el del texto y el del lector; esto para la narrativa, porque al hablar de poesía, la multiciplicidad de universos se complica. Al proyectar un universo o mundo en otro, dicha proyección debe regirse por unas leyes, sin caer en el juego fallido de la simplicidad y la síntesis banal y sin sentido. Considero que en el mundo final, el del lector, es añadido sólo un pequeño mundo, ese final, para un universo que depende de sus vivencias, donde las leyes fundamentales son definidas por los hechos ocurridos en sus líneas de espacio-tiempo; por lo cual, un pequeño, mediano o gran mundo del lector es un pequeño grano de existencia en ese infinito universo.Al desarrollar esto, se podría pintar un cuadro de universos relativos del lector. ¿Cómo quedaría la poesía, la lógica exacta y profusa, la música? ¿Cuál es la hermenéutica de la música?"Engel Salazar Aguirre15 de julio de 2009

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