Esta la encontré en el cuaderno rojo. Debe ser de finales de 2007. Ahora me parece que, además de ser cuestiones fenomenológicas, también son complejas. Debido a lo extenso y con el permiso, voy a ahorrarme las comillas.
El primer análisis matemático del sonido se debe a Pitágoras. Con el monocordio establece, en 400 ac, las relaciones entre sonidos, frecuencias y la longitud de una cuerda.
Do = 256 Hz (Goldman, 1996)
Si una cuerda vibra a la frecuencia de 256 Hz, al cortarla a la mitad, vibra al doble: 512 Hz, la octava.
Según el mismo Goldman (ob.cit.), los armónicos pueden establecerse de la siguiente manera:
A partir del Do III oct., se conocen como escala Raga Saraswati (excepto el si natural, según creo) en La India.
Según el mismo Goldman (ob.cit.), oídos prodigiosos pueden percibir hasta 25.000 Hz. Sin embargo, debe ser infinita la generación de armónicos, a pesar de que no los percibamos. ¿Hasta qué punto? ¿Existe un límite en el cual se transformen en otra cosa? ¿Podría transformarse en una onda electromagnética?
El sonido es una onda longitudinal, una serie de compresiones y enrarecimientos sucesivos del aire. Una molécula de aire transmite la energía a las moléculas vecinas (Encarta, 2007).
Sonido sencillo
Tono ---------frecuencia
Intensidad---Amplitud
Timbre--------Composición armónica o forma de onda
La velocidad del sonido depende de la frecuencia y la longitud de onda. El producto de la longitud y la frecuencia es la velocidad de propagación de la onda, que es la misma para cualquier sonido en cualquier frecuencia, siempre que sea el mismo medio y temperatura.
Tono ---------frecuencia
Intensidad---Amplitud
Timbre--------Composición armónica o forma de onda
La velocidad del sonido depende de la frecuencia y la longitud de onda. El producto de la longitud y la frecuencia es la velocidad de propagación de la onda, que es la misma para cualquier sonido en cualquier frecuencia, siempre que sea el mismo medio y temperatura.
----Nota----Frecuencia----- longitud de onda
La central ---440 Hz ---------78,2 cm.
La inferior ---220 Hz --------156,2 cm.
Una fracción de cualquier nota audible podría alcanzar frecuencias de una onda electromagnética, pero estas ondas son de naturaleza diferente. La velocidad del sonido es 344 (m/s) y la de la luz casi 300.000 (m/s); por lo que, a pesar de que los armónicos lleguen a altas frecuencias como la de la luz, las longitudes de onda serán muy diferentes.
Sin embargo, hay cosas que resolver; algunas cosas: 1. El sonido y la luz son capaces de estimular nuestros sentidos, nuestro cerebro, nuestro pensamiento. ¿Cómo ocurre? 2. El sonido puede transformarse en luz. ¿Cómo ocurre? 3. Cualquier otra cosa entre luz y sonido.
Bueno. 1. Conocemos el efecto de estas ondas en nuestros sentidos. Lo mas común es lo siguiente:
Sonido estimula: Oído. En frecuencias llega al oído interno, a través de la membrana timpánica, y se amplifica en yunque, martillo y cadena de huesecillos unas 1000 veces (según entiendo).
Luz estimula: Vista. También en frecuencias visibles, que se cuelan en nuestras retinas y generan una imagen especular (según entiendo). Por otra parte, la radiación electromagnética transfiere calor que podemos sentir en nuestro cuerpo.
Pero en realidad el sonido estimula mucho más que eso. A veces en los ensayos, ciertos momentos armónicos hacen que mi boca segregue saliva, entonces digo que la pieza “sabe bien”. Puede ocurrir una transfiguración de la realidad, llevarnos a otro “espacio”, a otra “dimensión”; alterar nuestra respiración, ritmo cardíaco, nuestro humor. El sonido vocal es también capaz de transmitir consciencia (Goldman, ob.cit.), en función de la intención del emisor. He presenciado conciertos muy afinados donde el público aplaude la perfección armónica que escucha. También, he estado en otros (tanto como público o como emisor) con fallas de afinación, donde la gente aplaude, llora y comprende el mensaje de los sonidos; que no son más que los que quiere transmitir el emisor o coro de emisores. El sonido es el puente de la información. El cerebro del receptor está estimulado. Puede que el sonido haga que el cerebro produzca hormonas. También podrían producirse en la glándula pineal, la cual es la reina de nuestra energía (Goldman, ob.cit.).
¿Cómo hacemos con el pensamiento? Si somos idealistas, el sonido estimula nuestra consciencia y hace que nuestra realidad cambie. Hermoso. Debe haber una explicación y creo que la tengo, pero no sé cómo escribirla. Debo estudiar. Con base materialista, podríamos decir que el pensamiento se produce debido a una serie de reacciones bio-químicas en las neuronas. El Prof. Galíndez de la ULA, propone el salto cuántico entre la conexión neuronal del pensamiento y la idea. ¿Quién transmite el cuanto de energía? ¿El sonido se transduce en luz en el organismo y se produce alguna especie de “efecto fotoeléctrico neuronal”?
Una locura, pero puede ser. Allí entra el punto 2: transformación de luz en sonido. Goldman (ob.cit.) indica la capacidad de la glándula pineal en transducir sonido en luz, y señala que el Dr. Tomatis se lo atribuye al corazón. ¿Cómo actúan estos transductores? Podrían amplificar la frecuencia del sonido, destacando los armónicos muy altos, pero: ¿Qué pasa con la velocidad? En los sólidos se incrementa la velocidad de propagación, pero está muy alejada aún de la de la luz. Todavía falta algo: la fuente. En la luz, la fuente son fenómenos electrónicos. ¿Dónde está eso en la transducción?
Puedo pensar que, hiperespacialmente, el sonido tiene un comportamiento particular (o sea, de partícula) o una especie de “parte compleja”. No puedo asegurarlo ni comprobarlo aun, pero tampoco desecharlo. Es una locura pensar que el sonido posee propiedades de partícula. Hay que quemar esta herejía, pero no con brocha, sino con pruebas. Puede ocurrir la transducción en otras dimensiones, pero imagínense: todos los sonidos (y ruidos) tendrían una forma electromagnética en otra dimensión, todo lo que suena, todo lo que hablamos, todo repercute en infinitas perturbaciones en infinitas dimensiones. ¡Qué locura!
Engel Salazar Aguirre
Diciembre de 2007
Notas:
Esto parece un pre-ensayo para luego desaparecer del mundo de la ciencia. Le coloco ahora la bibliografía que evidentemente empleé, la otra que no aparece explícita, no la recuerdo.
Referencias Bibliográficas:
Goldman, Jonathan (1996). Sonidos que sanan. Barcelona: Luciérnaga.
Galíndez, Jesús (2007). La física cuántica en el pensamiento, la acción y el sistema neuronal. Mérida: ULA publicaciones del vice-rectorado académico.
Microsoft Encarta (2007).

Bueno, no se.
ResponderEliminarTal vez el punto de partida debió ser el concepto de armónicos. Estos son sonidos parciales producidos básicamente por la refleción de la perturbación en forma de onda en una cuerda, y obedencen a una progresión matemática llamada armónica. En otros sentidos, podríamos decir que la armonía es la base del mundo y lo que más nos está faltando en estos años.
Cuando me referí a "ensayos", estos son las prácticas de los coros; en aquel momento, el Orfeón Universitario "Rafael Montaño" y Voces oscuras "Rafael Alejandro Terán".
Fe de erratas: Quise decir reflexión y obedecen.
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